Querido amigo: menos mal que me llamaste por teléfono de lo contrario, como no firmas tu comentario del pájaro, no habría sabido quien eras y no te hubiese contestado. No pienso contestar a nadie que no firme sus comentarios.
No sé si la obra que citas era o no de Sartre, lo miraré. Respecto de tu comentario sólo se me ocurre decirte que yo también he soñado muchas veces que volaba y tampoco tenía alas en mis sueños. En contra de lo que te ocurre a ti a mi no me daría miedo volver a soñar que vuelo; al contrario, hace mucho que no me ocurre y desearía que volviese a ocurrirme, era una sensación magnífica..., tan placentera o más que cuando de chaval tenía sueños en los que me sentía amado por aquel mi primer amor del que creo haberte hablado en alguna ocasión...y que se quedó en eso -por nunca realizado-, primer amor ya para siempre.
Me encantará recibir tus comentarios a lo que vaya publicando en el blog. Esto de tener lectores me da un subidón enorme...si además se convierten en colaboradores, imagínate. Un abrazo Juan.
domingo, 9 de noviembre de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario